viernes, 14 de marzo de 2008

VISITA REAL A LA CASA MUSEO JOSÉ SEGRELLES DE ALBAIDA


«PODÉIS SENTIROS ORGULLOS”
SS.MM. D. Juan Carlos I Rey de España.
LOS REYES SE SUMAN A LAS CELEBRACIONES POR LOS 100 AÑOS DE LA CONCESIÓN. Por: Ricardo Gallego.

Los Reyes quisieron sumarse ayer (14/03/2006) a las celebraciones que Albaida ha preparado para conmemorar la concesión del titulo de ciudad por Alfonso XIII. En una sesión extraordinaria en el ayuntamiento, donde los monarcas recibieron la medalla de oro de la ciudad, el Rey destacó que se trata de una efeméride que «hemos querido recordar con vosotros y que nos permite recordar que esta ciudad acumula una dilatada historia, como bien lo atestiguan su propio nombre y las viejas piedras de su casco antiguo». Tales rasgos, según el monarca, «se aprecian en su casco urbano, en el legado artístico que atesora en la Iglesia Parroquial —con su capilla Real—, en sus museos, y demás monumentos que definen su singularidad». En un discurso que comenzó y acabó en valenciano, el Rey dijo que Albaida «ha sabido forjarse una personalidad propia, que se manifiesta en todos los ámbitos y de la que sus habitantes podéis sentiros legítimamente orgullosos».
El Rey destacó también el potencial que encierran las comarcas valencianas del interior, «el dinamismo y sentido de futuro con el que contribuyen al desarrollo de la Comunidad Valenciana y del conjunto de España», y señaló que el equilibrio y diversidad de sus sectores productivos convierte a este territorio, «en modelo para otras tierras de España que intentan crear oportunidades de desarrollo sostenible».
El alcalde de Albaida, el popular Juan José Beneyto, aprovechó su discurso para recordar, como había hecho antes don Juan Carlos, que los Reyes aceptaron la invitación de acudir «a la ciudad natal del pintor Segrelles», durante un encuentro en Fitur, en 2004. Beneyto indicó que Sus Majestades saben «de primera mano» los problemas que los sectores básicos de la economía de la comarca atraviesan. «Pero esos contratiempos, lejos de desalentarnos, nos estimulan a buscar y a abrir nuevos horizontes y nuevas perspectivas para seguir avanzando en este siglo XXI». El alcalde de Albaida indicó que «de la mano» de la Generalitat, «estamos abriendo nuevos caminos en el sector turístico y de servicios, donde futuros proyectos nos aguardan para ofrecernos nuevas posibilidades que garanticen nuestro progreso». En este sentido, el alcalde pidió «el apoyo y la intercesión» de Sus Majestades y de las instituciones «para poder continuar con el enriquecimiento,
mantenimiento y mejora de nuestro patrimonio histórico-cultural.
Contamos con su colaboración para seguir avanzando y creciendo como ciudad». Terminados los parlamentos, la comitiva visitó la Iglesia Arciprestal y la casa-museo del pintor José Segrelles.
• El Rey agradece la invitación y destaca la «dilatada historia» de Albaida
Antes, el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, que como el Rey abrió y cerró su discurso en valenciano, se refirió a la presencia de los monarcas destacando que los ciudadanos de Albaida han renovado su «lealtad» a la Corona, «como hicieron hace más de 700 años, en este mismo lugar y delante de Jaume I», y esta vez lo hacen «en representación de todos los valencianos». Camps reiteró que esta lealtad «se hace recíproca» al sancionar ayer los Reyes con su visita, 100 años después, el privilegio concedido por su abuelo Alfonso XIII a la ciudad de Albaida.
Los vecinos de Albaida respondieron masivamente a la visita de los Reyes. Desde primera hora de la tarde, cientos de personas se agolpaban detrás de las vallas que marcaban el recorrido hasta la Placa Major: «estamos aquí casi desde que han salido por la tele, para pillar sitio», proclamaba Fernando Santos, al que acompañaban varias amistadas y vecinos.
En la ciudad se observaba el gran interés del ayuntamiento por que todo estuviera listo. Se editaron miles de palmitos de cartón, que eran agitados insistentemente por los congregados, con la bandera de España y el escudo de la Casa Real, por el anverso, y el escudo de Albaida, por el reverso.
Las empresas, comercios y centros educativos cerraron por la tarde «para facilitar la participación de los vecinos en la visita de los Reyes», según rezaba la carta enviada por el ayuntamiento a los vecinos. En todos los soportes publicitarios urbanos se colocó una imagen de los Reyes y su escudo anunciando su pronta llegada.
Y cuando la comitiva llegó, las miles de personas llegadas de todos los puntos de la Vall d'Albaida estallaron de júbilo. «Es lo mejor que podía pasarnos. No lo volveremos a ver esto nunca más», gritaba Víctor Soler ante la llegada de los monarcas. Todos agradecieron su presencia en la comarca en un momento de crisis industrial: «todos trabajamos en el textil y, aunque sabemos que el Rey no puede darnos nada, sí que esperamos que medie, que dé un toque de atención a quien corresponda», destacó José Marrahí. La presencia de los Reyes en Albaida concluyó pasadas las ocho de la tarde, tras cruzar el arco árabe que sirve de entrada a la Albaida medieval y recibir los últimos agasajos de parte de una población entregada a sus monarcas.
Los monarcas son obsequiados con una obra de la última etapa del afamado artista.
Los Reyes quedaron «prendados», según uno de los presentes, por la intensidad de la puesta de sol vista desde el Arco Rosa de la casa, ahora convertida en museo, que diseñó el pintor José Segrelles para vivir junto a su esposa, a la que dedicó este punto estratégico del inmueble y de la propia ciudad. Pero fue la reina doña Sofía la que pareció sentir «algo especial», descifró la misma fuente, cuando percibió la intensidad del rojo anaranjado de la puesta de sol en esta época del año. La casualidad quiso que la presencia de los monarcas españoles en la casa-museo de Segrelles coincidiera con el mes en el que nació y murió el artista mundialmente conocido y, tal vez por ello,los responsables del museo obsequiaron a los Reyes con una cuadro pintado al pastel, de 60x50 centímetros, de la etapa sideral de Segrelles —la última que desarrolló el pintor antes de su muerte— titulado Nebulosaकों La estrecha relación del Rey con el pintor de Albaida quedó reflejada en una imagen, de 1959, donde aparece el pintor explicando al monarca, entonces príncipe, los detalles de una exposición en Valencia
La fotografía, que fue uno de los recuerdos que el artista valenciano no pudo entregar personalmente a don Juan Carlos antes de su desaparición, fue otro de los obsequios que se llevó el Rey de su paso por la casa de Segrelles। La Reina también recibió un ejemplar del libro editado por el Ayuntamiento de Albaida, en 1985, con motivo del primer centenario de Segrelles y que nunca hasta ayer le pudo ser entregado en audiencia. * Transcripción de la crónica publicada en LEVANTE EMV el 15/03/06 por mi buen amigo y compañero, Ricardo Gallego en la que se recoge el hito histórico, el calor con el que la población de Albaida agasajó a SS.MM. los Reyes de España y la alegría y entusiasmo de todos cuantos compartimos esta visita. Las Fotos han sido cedidas por el Archivo de la Casa Museo, Mauri Fotografos y Agustín Perales Iborra.