domingo, 14 de septiembre de 2008

JOSÉ SEGRELLES ALBERT - LA ILUSTRACIÓN Y LA PINTURA RELIGIOSA

Por MANUEL MUÑOZ IBÁÑEZ.Fragmento del libro LA PINTURA VALENCIANA EN LA POSGUERRA

Editado por la Universidad de Valencia 1994. © Del autor.

































Otro de los pintores que fueron referencia durante los años de la posguerra fue José Segrelles Albert (1885-1969), el cual, en junio de1939, pintó el retrato del general Franco por encargo del gobernador de Valencia. También realizó dos dibujos alegóricos incluidos en la primera página del Diario Levante, el 29 de octubre y el 19 de noviembre del mismo año. Durante épocas precedentes había desempeñado una importante labor como ilustrador, lo que le permitió trabajar entre 1927 y 1935 para las revistas London News y también para American Magazine y Liberty en Estados Unidos. En 1931 realizó una exposición de obra suya en el Roerich Museum de Nueva York. En 1930-31 iluminó Las Mil y una Noches, colección que tuvo un extenso reconocimiento internacional. Las ilustraciones de que Segrelles realizará durante los años 20 y 30 poseen una magia especial donde se conjuga la imaginación, la fidelidad al texto y una cierta verosimilitud, haciendo creíble lo evidentemente fantástico e ideal. Maestro del dibujo y de la acuarela en pequeño formato,(sus originales se dimensionan entre los 20 y los 40 cms), realizó obras de gran belleza, tales como las series; La música de Beethoven traducida al color, de 1927 London News y también para la misma publicación, Sueños Famosos de 1932, Tetralogía de Wagner en 1933, o sobre los cuentos de Perrault en 1935.
Después de la guerra en, 1940 presentó obras suyas en la sala de la Asociación de la Prensa de Valencia y en las Madrid. Aunque en sus exposiciones incluía originales de ilustraciones, la pintura de Segrelles perdió en cierto modo intensidad, mientras ganaba en reconocimiento. Con una personalidad profundamente religiosa, intentó reinstalar parte de la pintura que había sido destruida en templos valencianos durante la guerra civil. Esta labor inicial le impulsó a dedicarse a la imaginería durante años, generalmente al óleo y en gran formato: son los retablos de Albaida, Ontinyent, Bocairent, donde su obra se hace, sin embargo, más convencional. En 1950 realiza de nuevo una colección de interés: las acuarelas para la segunda serie de Las mil y una noches de Salvat. Y algún óleo fantástico, Marcianos, mientras, paralelamente, continúa con sus limitados temas místicos: pintura vicentina en 1950, obras religiosas para altares de Algemesí y Bocairent, en 1952-53; para la iglesia de Alfafar, en 1954 y en 1955, óleos también religiosos para Alcoi, Carcaixent, Gandía, Adzeneta y Agullent. Mantiene ilustraciones para la Editorial Araluce y en 1957 realiza una importante exposición en el Salón Dorado de la Diputación de Valencia, con óleos e ilustraciones, que se convierte en todo un acontecimiento social. José Segrelles mantenía esa duplicidad paradójica: la irregularidad en el óleo y la creatividad y la fantasía en la acuarela. Es posible que esta dicotomía no fuese exclusivamente técnica, sino también relativa al contexto y al formato. Debido a que en los cuadros convencionales realizaba pintura demandada por el sistema, en su conjunto era considerado como un indiscutible maestro, configurándose su obra como básica en las apreciaciones de la estética valenciana de la posguerra y así era afirmada por las reflexiones que generaban opinión durante aquellos años.

















NOTA: Tenemos que aprovechar esta ocasión para agradecer la colaboración en este Blog de D. Manuel Muñoz, así como la de nuestro amigo D. Faustino Selva, a quien debemos la ocasión que favoreció la grata tertulia que compartimos recientemente. MANUEL MUÑOZ IBÁÑEZ, es Doctor en Medicina y en Filosofía en el área de Estética, Cum Laude en ambos casos, y es miembro numerario de la Real Academia de BBAA de San Carlos de Valencia y autor de numerosos libros de arte, entre otros LA PINTURA VALENCIANA EN LA POSGUERRA de MANUEL MUÑOZ IBÁÑEZ editado por la Universidad de Valencia 1994.