sábado, 19 de junio de 2010

LA EXPOSICIÓN RECOGE EL REALISMO DE BLASCO IBAÑEZ Y SEGRELLES

La exposición se inauguraba la mañana del sábado día 19 de junio con la presencia de Dña Concepción Segrelles, hija del Pintor y Dña Gloria Llorca Blasco Ibáñez, nieta del escritor. Estuvo presidida por Javier Varela, nuevo Director del MuVIM, (Museu Valencià de la Il•lustració i la Modernitat); Ángel López Secretario de la Fundación y Centro de Estudios Vte. Blasco Ibáñez, Paco Carsí Director del Periódico Arte y Libertad dedicado al estudio y difusión de la obra de Blasco; Vicente Tormo del Museo Segrelles y Juan José Beneyto alcalde de Albaida.







Dentro de la celebración del 125 aniversario del nacimiento del ilustrador José Segrelles, su Casa Museo en Albaida, ha recogido medio centenar de ilustraciones realizadas por Segrelles para las novelas de Vicente Blasco Ibáñez, repletas de naturalismo y realismo social, que permanecerán expuestas junto a la colección permanente del Museo Segrelles de Albaida hasta el mes de septiembre. La inauguración tuvo lugar la mañana del sábado día 19 de junio, con la presencia de Dña Concepción Segrelles, hija del Pintor y Dña Gloria Llorca Blasco Ibáñez, nieta del escritor, pero también intervinieron Javier Varela, nuevo Director del MuVIM, (Museu Valencià de la Il•lustració i la Modernitat); Ángel López en representación de la Fundación Blasco Ibáñez, Paco Carsí Director del Periódico Arte y Libertad dedicado al estudio y difusión de la obra Blasco, y Vicente Tormo del Museo Segrelles y Juan José Beneyto alcalde de Albaida.
Según Joan Josep Soler, coordinador de la celebración del 125 Natalici de Segrelles, “se pretende recordar el momento en el que Segrelles decide apartarse de la pintura costumbrista, de género, aún decimonónica, para dedicarse plenamente a la ilustración de libros a partir del encargo de Blasco Ibáñez en el año 1921. Además servir de escenario tal y como ocurrió para encontrase de nuevo, estudiosos y divulgadores de ambas figuras ilustres, escritor y pintor, con el propósito de impulsar nuevos proyectos”.
El nuevo director del MuVIM, Javier Varela, profesor en la UNED de Historia el Pensamiento Político, acudió a la inauguración de la exposición Segrelles y Blasco Ibáñez, ratificando la voluntad de realizar en el MuVIM, la exposición que había prevista para el primer semestre del año 2011. En su intervención, señaló la unión entre Blasco Ibáñez como potentísimo creador de imágenes, repleto de metáforas visuales y sus pintores predilectos, Sorolla, José Benlliure y José Segrelles, fenómeno muy frecuente entre la pintura y la literatura europea, Solá con la pintura impresionista, Maeztu y Baroja, con sus respectivos hermanos, Dario de Regollos. La pintura se unía estrechamente con la literatura. Varela añadió que, “para él, el acudir a este acto lo tomó como obligación, porque es obligado rendir homenaje a los artistas que nos han precedido, creadores y constructores de Valencia, y sobre todo un honor acompañar a los descendientes de quienes ahora se celebran, Segrelles y Blasco Ibáñez, y reconocer la obstinación en la defensa de su memoria, incluso a veces en la defensa intransigente de su memoria artística”.
El secretario de la Fundación y Centro de Estudios Blasco Ibáñez, Ángel López que llegó a Albaida acompañado por Gloria Llorca Blasco Ibáñez, nieta del escritor, recordó a los asistentes al acto que, “En el año 1922, cuando Blasco Ibáñez había alcanzado una popularidad internacional con el rotundo éxito de sus películas rodadas en los estudios de Hollywood, con su fama universal como escritor y periodista, quiso culminar su carrera con la lujosa edición mediante Prometeo, de una selección de sus novelas ilustradas, la primera y única que sacó en este sentido, fue la Barraca ilustrada por su contemporáneo José Benlliure y para la segunda edición, había conocido y quedado prendado por la manera de ilustrar de José Segrelles por lo que le encargó, le confió cuatro de su novelas, La Catedral, Flor de Mayo, El Intruso y Los muertos mandan. Desgraciadamente la obra editada con las ilustraciones de Benlliure no se vendió porque resultaba muy cara y entre otros motivos, esas siguientes ediciones no se llegaron a publicar quedando inédito el trabajo de Segrelles”.
Tanto Vicente Tormo por parte de la Casa Museo Segrelles como Paco Carsí como periodista recordaron que la obra encargada y entregada a Blasco Ibáñez a principios de los años veinte, pudo adquirirla de nuevo Segrelles a la hora de abrir y completar la colección permanente que se expone en su Casa Museo desde el año 1943.