jueves, 28 de abril de 2011

SEGRELLES EN LA CASA ÁRABE DE MADRID

BRISAS DE ORIENTE. EL CARTEL COMERCIAL 1870-1970

Portada del Dossier publicitario de Automóviles PACKARD de José Segrelles.


La exposición permanecerá abierta en la sede de Casa Árabe en Madrid de lunes a sábado de 11 a 20 horas, domingos y festivos de 11 a 15 horas, y la entrada a la misma es libre
PUBLICIDAD SENSUAL Y FASCINACIÓN ORIENTAL EN EL CARTEL ESPAÑOL DEL SIGLO XX.
ABC - Belén Palanco. Madrid, 28 abr (EFE).-

Anuncios de café, té, tabaco, perfumes y bebidas alcohólicas, ilustrados con mujeres sensuales y lemas publicitarios sobre el mundo musulmán, hoy en día políticamente incorrectos, componen "Brisas de Oriente. El cartel comercial español (1870-1970)", la muestra abierta hoy en la Casa Árabe de Madrid.
La exposición, hasta el próximo 30 de junio de 2011, incluye 83 carteles originales, impresos en papel o chapa y de estilo 'art déco' clásico que publicitaron, tanto en espacios públicos como en la decoración de domicilios privados, productos de consumo habitual en la España de aquellos años.
La exposición recorre el desarrollo del cartelismo comercial de España de 1870 y 1970, principalmente en los años 30 cuando se produjo la etapa dorada del cartelismo español, dijeron a Efe Raúl Eguizábal, catedrático de Historia de la Publicidad de Universidad Complutense de Madrid y Carlos Velasco, dueño de la exposición.
El hilo conductor de "Brisas de Oriente" es el uso y abuso por parte de los cartelistas españoles de símbolos que recrean el imaginario de lo que se entiende por Oriente Medio, es decir, que trasladan la estética de la novela "Las Mil y Una Noches".
En la publicidad gráfica de esos años, ilustrar mujeres vestidas de odaliscas o concubinas de un harén, dromedarios, palmeras o arena era un signo de "prestigio para la mercancía", explicó el catedrático de Historia de la Publicidad de Universidad Complutense de Madrid.
En la actualidad, el uso propagandístico y publicitario de esos símbolos es políticamente incorrecto e impensable sobre todo para promocionar productos vigentes y que salen en la exposición como las galletas María, Coca-Cola y el Pato Donald.
Un ejemplo claro es el cartel de la cerveza 'La Mezquita', realizado por R. Izquierdo en 1930 y en Córdoba.
El anuncio muestra a un hombre sosteniendo con una mano un vaso de cerveza y a su lado la leyenda: "El Corán lo prohíbe, pero es tan exquisita".
Además, ese cartel resalta el poder financiero de la firma: "La Mezquita S.A. Capital: 3,000.000 pesetas. Córdoba".
No menos llamativa es la representación de la mujer en los carteles de los años 30 y 40 ataviadas con ropas vaporosas que insinúan el volumen de sus pechos e, incluso, posan con minifaldas sobre las jorobas del dromedario.
"La mujer se utiliza como reclamo y fascinación por el orientalismo y el (mundo) árabe islámico para vender productos", dijo a Efe la directora general de Casa Árabe, Gema Martín Muñoz.
La mujer era dibujada como una odalisca que, en realidad, "es una fascinación exótica, es irreal", comentó Martín Muñoz.
En las litografías de "Brisas de Oriente", la imagen femenina está vinculada principalmente a perfumes y jabones como Gal y Maderas (Myrurgia), respectivamente, pero también a bebidas alcohólicas.
En un cartel de 1930, una mujer muy sensual posa con una botella de anís de la firma Santa Elvira procedente de una destilería cordobesa.
En otros casos el cartelismo demuestra el desconocimiento del significado de los símbolos como ocurre en un cartel verde de "Hindú" (1950), un fabricante de 'papel carbón' (papel calco), con una Estrella de David, la palabra 'hindú' en la mitad del símbolo judío y debajo la Media Luna musulmana. EFE bp/ea/fv Nota del Blogger:

José Segrelles es bien conocido por su respeto y exquisitez al ocuparse de temas relacionados con el orientalismo. Será suficiente ojear las ilustraciones que realizó para las Mil y una noches editadas por Salvat de Barcelona en los años 1931 y 1956. Como también es muy válido este ejemplo de anuncio con evidentes tintes orientales para ensalzar el confort de los vehículos Packard.

El gusto de nuestro artista por toda la cultura oriental, le llevó a decir en alguna ocasión que, "por sus venas aún corría sangre árabe", haciendo clara alusión a su propio apellido.

También quedó patente en el diseño exterior e interior de la Casa Museo que desde 1943 se mantiene abierta al público en Albaida (Valencia), su ciudad natal.

Últimas exposiciones con las ilustraciones de Las Mil y una noches de Segrelles:




Su Casa Museo en la revista Digital del Consejo Internacional de Museos: