domingo, 14 de abril de 2013

LAS FLORECILLAS DE SAN FRANCISCO ILUSTRADAS POR SEGRELLES 2/2





LAS FLORECILLAS DE SAN FRANCISCO ILUSTRADAS POR  JOSÉ SEGRELLES.  J. J. SOLER NAVARRO.
         Decíamos que: el 17 de noviembre de 1923 inauguró Segrelles en los salones de Bellas Artes El Siglo de Barcelona. La Sala exponía la Colección de dibujos místicos referentes a San Francisco de Asís y los Sueños Torturantes, El caballero de capa y Tizona y los dibujos dedicados a varios deportistas catalanes: Alcántara, Samitier, Sancho y Zamora.

         El arte de la ilustración de libros requiere fantasía. Ésta caracteriza las ilustraciones de Segrelles. En esto, su pincel no halla dificultades. Por extraña y arrebatada que sea la fantasía del poeta, su pincel la alcanza e irá todavía más lejos con su admirable poder de asimilación de la visión ajena. (La Vanguardia).

          El señor Segrelles –dice La Gaceta de Cataluña– es sin duda el mejor y más sólido de nuestros dibujantes ilustradores. Su fantasía desbordante y dúctil, encuentra siempre el momento más oportuno y culminante de las escenas.

          La misma exposición que había mostrado en Barcelona, la traslado ahora a Madrid, donde inauguraba el 15 de enero de 1924 en los salones del Ateneo Madrileño. José Francés, miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y crítico de reconocida solvencia, prologaba el catálogo e introducía, al albaidense en su primera muestra monográfica en la capital. “La cualidad esencial de José Segrelles es haber restituido al arte de la ilustración sus características realistas, sus valores expresivos de documento gráfico y de glosa estética del motivo literario, pero dentro de un flexible y aún amplio concepto moderno. Segrelles puede pasar sin fatiga ni desdoro por las gamas infinitas de la inspiración: pesadillas trágicas, feroces violencias naturalistas, ensoñaciones líricas y especialmente este suave, fervoroso y sutilísimo comentó de las Florecillas del Santo de Asís”.

          El libro de San Francisco de Asís fue impreso en Barcelona por Vilamala y los dibujos, en los talleres Krapolek de Viena. El tamaño de los originales oscilaba entre los 38 x 28 cms. y los 26 x 18, y se ejecutaron indistintamente a gouache, aguatinta, acuarela o lápices grasos. Segrelles puso en estas admirables Florecillas, toda la admiración que le inspiraba la figura de S. Francisco y empleó toda la experiencia que había acumulado con la ilustración de D. Quijote de la Mancha (Ed. Espasa Calpe) y las cuatro novelas encargadas por el propio escritor Vicente Blasco Ibáñez.