martes, 14 de mayo de 2013

SEGRELLES EN LA IMAGEN FANTÁSTICA DEL CARME DE VALENCIA

Gerentes de la Casa Museo del Pintor José Segrelles en Albaida y coleccionistas que han prestado las demás obras de Segrelles.
El Comisario de la Exposición Carlos Arenas, Ana Noguera del Consell Valencià de Cultura (CVC), el secretario autonómico de Cultura y Deporte, Rafael Ripoll y Felipe Garín Gerente del Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana.
De nuevo Carlos Arenas con el ilustrador SAM presente en LA IMAGEN FANTÁSTICA haciendo doblete al mismo tiempo con su exposición en el MuVIM dedicada a la animación en plastelina de los valencianos:“Stop Motion Don’t Stop” con producciones de Javier Tostado, Sam y Pablo Llorens.


En LA IMAGEN FANTÁSTICA expuesta en el Centre del Carmen nos encontramos ayer (13 de mayo 2013) nueve de las mejores acuarelas de José Segrelles, entre ellas, Los Siete Pecados Capitales que pintados en Barcelona 1923 nunca hasta ahora se habían visto en Valencia. Con esta exposición organizada en cuatro partes,  podemos adentrarnos en la pintura fantasiosa, la imagen fantástica de una buena selección intergeneracional de artistas valencianos que se han atrevido en algún momento de sus carreras con adentrarse en lo fantástico. Esta vez sólo veremos pintura, lo que deja la puerta abierta a próximas ediciones de LA IMAGEN FANTÁSTICA en la que pueda haber otras disciplinas de las bellas artes.

Obras prestadas por los artistas vivos, y otras procedentes de colecciones particulares y otros museos como las de José Segrelles, José Benlliure, Antonio Muñoz Degrain, Daniel Sabater, Manolo Gil, José Vento, Juana Francés, Josep Renau, Monjales, Sixto Marco, Equipo Crónica, Rafael Calduch, José Jardiel, Horacio Silva, José Quero, Antonio Alegre Cremades, Pepe Azorín, Joan Castejón, Theo, Javier Garcerá, Sam, Ximo Lianza, Mercedes Vandendorpe y Nelo Vinuesa. Sin duda se trata de un nutrido elenco de artistas vinculados con la Comunitat Valenciana desde finales del siglo XIX hasta la actualidad que ha utilizado de un modo u otros elementos fantásticos para realizar sus obras.

Aunque los seres humanos estemos presos de la cárcel de la realidad y sometidos al mismo tiempo a la presión de las sombras y brumas que se agitan en nuestro interior, incapaces por sí mismas de organizarse en un lenguaje articulado, podemos convertir en metáforas y alegorías, verbales o visuales, es decir, en arte, todo ese magma, e incluso fabricar con él relatos y formas permanentes y reconocibles, o disfrazarlo con máscaras risueñas para poder soportarlo, gracias al arte fantástico, que juega con las palabras, las imágenes y la verosimilitud.